Hace unos años, Carl Honoré se descubrió a punto de comprar la colección Cuentos para dormir en un minuto, apta para cumplir con la rutina de la lectura nocturna a sus hijos. Se dio cuenta, entonces, de que no le gustaba la carrera contrarreloj en la que se había transformado su vida y escribió, para él y para todos, Elogio…

