El llamado Slow Parenting es un estilo de paternidad simplificado, paciente y consciente, que propone dejar a los niños desarrollarse en función de sus propios logros sin controlar rígidamente o en exceso su formación, ocio y seguridad. Debemos esta idea a la enfermera canadiense Jean Alice Rowcliffe, que trabajó más de 30 años como cuidadora en hogares de EEUU y…

